LA NUEVA NORMALIDAD SE FUNDÓ EN EL BARRIO LA PATRIA
La inteligencia rusa desde hace décadas tiene un pie en el Barrio La Patria y de primera mano les vecines sabían que la vacuna iba a terminar ganando terreno en el mundo. Fue el siempre bien ponderado Ruso Mansilla, quien lo aseveró en la “Carnicería Del Horacio” (Horacieviovich, según el informe que el mismo Mansilla emitió a la embajada) ante lo que se presentaba como un enviado de Nueva Guinea que la OMS mandó a Firmat para captar talentos. En realidad, el muchacho era de esa nacionalidad y estaba buscando achuras para llevar a una comilona de visitadores médicos fanáticos de Central que viven en una chacra de Villada. Nadie le avisó al morocho que todo lo sabemos en el sur de esta comunidad. Por eso no extrañó que se detectará una doble de Lilita Carrió que llegó desde Venado una tarde fría en pandemia modo ASPO, intentando fundar el “Colectivo de fake news”. “Era idéntica” le dijo La China a Agustín, refiriéndose a la baby Carrió. “Sobraba igualita. Pasaba mirando de arriba a las vecinas”. Por suerte, ningún residente del barrio acudió a la cita. Aparentemente la organización es tan solo un sello y el sensor de engaño puesto en la Plaza Belgrano alertó con eficacia. La revolución de las jeringas no será televisada, insiste La Vecinal en cada boletín afectivo semanal que se pasa por debajo de la puerta cual expensas de edificio nuevo de la céntrica Firmat.
¿Asombra que el barrio maneje información más precisa que Lilita Carrió? No, no es la primera vez que desde las usinas revoltosas se desprenden verdades anticipadas en defensa de porciones de la humanidad. En la manzana donde vive el periodista de inefable voz masculina Sebastián Ayala, en pleno Mundial 94 cuando El Diego venía por la revancha, alguien pintó en un tapial luego del triunfo frente a Grecia la silueta de una enfermera rubia y la letra efe. El jueves 29 de Noviembre de 2001 una intervención artística de Yiyo Villalba que consistía en un viejo “corralito” para bebe, con un muñeca sin pelos y un inodoro roto, estaba anunciando lo que horas después ratificaría el Ministro Domingo “el sicario de salarios” Cavallo. El efecto de esa obra fue tal, que la vecina Cecilia Roldán –actualmente radicada en Capital- asegura haber visto en una muestra a Marta Minujín con la gorra que uso Yiyo esa jornada.
A Las Madronas no se les escapa nada y esta primera semana de Febrero a pedido del Doctor Oña, aceleraron debates que pondrán en jaque a la humanidad. El enviado del barrio en el Consejo de las Naciones Unidas en un discurso encendido le marcó la cancha al empresario tecnológico Elon Musk. El inquietante ricachón que desarrolla viajes a Marte para dentro de un par de años habría hecho todo por despecho, malhumorado por haber transitado su vidasin tener en s buarrio una hamaca que se mueva sola. “Vo querés llegar a Marte, porque sabés que nosotro firmamos un pacto de hermandad interplanetaria en el 85 y queré ver si llegó al planeta rojo ¡Mové una hamaca sola si tené huevo!”, sentenció ante la mirada cómplice de un cafetero brasilero que al terminar lo abrazó. El mismo mozo que un mes atrás había sido expulsado de una reunión de la FIFA por gritar “Diego vive en las paredes y las remeras del pueblo, Pele no”.
En el barrio insisten, que gracias a esa y otras investigaciones que están en fase “VEREMOS” en el taller de Calcini, la nueva normalidad podría llegar a tener eco, el tema es quien carajo la va a escuchar. A cada instante se refresca la idea “mejor hacer historia que daño”. Sabiendo Las Madronas que no hay nada más que revelador que un burgués capitalino asustado, recomiendan “remangarse para remar los tiempos que vienen” porque las vacunas sean de Rusia, China, Oxford van a llegar para que podamos abrazarnos infinitamente. La venta de humo nunca prosperó en La Patria.

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