EL MANUAL DE VECINOS SOLIDARIOS DEL BARRIO LA PATRIA

 Las Madronas entendieron el nuevo momento de sintonía fina que propone la pandemia y no bajan los brazos por más que estén amasando. Piden sonrisas escondidas entre los barbijos y recomiendan mirar novelas antes que programas con panelistas que todo lo saben o todo lo desautorizan. Saben que el veredear a media máquina las obligará a retroceder en las sensaciones de  Necesidades Amorosas Básicas Satisfechas

En los momentos difíciles siempre recomiendan retomar la lectura del Manual de Vecinos Solidarios que se encuentra en la Biblioteca del Barrio. “Nada bueno sucederá si se cojudea solo”, “No hay que escuchar a cualquier despistado cuando los corazones llaman”, “A veces es bueno frenar para no perderse”, son algunas de las frases de cabecera que repiten en estas semanas. Este lunes agregaron en la última página sin debatir en asamblea y con el formato de Mandato de Necesidad y Urgencia  un párrafo acorde a los tiempos coronados: A discriminar a otro lado porque nosotras aprendimos de la solidaridad en la salita y con La Mirta, la vacunadora mágica del sur de la ciudad.

No cesó allí su espíritu creativo,  entregó una nueva versión del distanciamiento que la O.M.S analiza en su apartado “El Barrio La Patria es una cosa seria”. Recomiendan conversar a dos bufandas tejidas para nieta de distancia. Un retroceso en el andar cuando los tiempos se vuelven fríos, no significa esconder afectos y saca a relucir a la tejedora que cada uno de ellas lleva adentro, dicen.

Entrar y salir de situaciones adversas es parte de la vida y ellas insisten en que esta será una más. No se sienten acorraladas, solamente –murmuran entre salida y salida- alguien nos está poniendo a prueba. En sus charlas nunca sostuvieron que la crisis es una oportunidad, ellas prefirieron decir: “a toda crisis le llega su egoísta interesado y hay que zarandearlo con un par de escobazos”.

Con cuidados afectivos responsables, protocolos sensibles para no culpar al otro y miradas de agradecimiento para los trabajadores de la salud, andan proponiendo entre sus vecinos: Al pan pan y al barbijo barbijo.


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