EL PRESTIGIO DE UN ÁRBITRO


El Tulo Aranda por obra y gracia del acuerdo político del Colegio de Árbitros y la Red de Centros Comerciales a Cielo Abierto, siempre resultó elegido para las finales o para los clásicos. Quizás su mayor virtud estaba en hacernos creer que sus errores eran producto del mal comportamiento de los jugadores. El hombre irrumpía en el verde césped con un sector abdominal casi de policía retirado, bigotes afeitados a lo Freddy Mercury  y una sonrisa sobradora preparada para contrarrestar el reclamo del jugador.

Nunca fue confiable y su ecuanimidad estuvo contantemente en discusión luego de cada partido. La única organización que le manifestaba cariño era la institución policial; cada vez que Aranda dirigía, el personal cobraba horas extras y recibía cachiporras nuevas. El comité organizador de eventos, jineteadas y guitarreadas declaraba los partidos en los que intervenía “Con riesgo de escándalo”.

En un bar cercano a la cárcel de Piñeiro entre aperitivos y aceitunas negras marinadas con vinagreta de tarucha banquinera –su plato preferido-, un Aranda ya retirado reconoció haber recibido una coima de parte de un dirigente y aseguró que en las semanas posteriores devolvió el dinero con el interés correspondiente. El motivo lo tuvo claro y lo explicó a los presentes: “Lo hice porque había resuelto retirarme del arbitraje ese domingo y correspondía hacerme putear por mí reputación y no por coimero”.

Para la tercera vuelta de Gancia, aseguró que el recordado intercambio de golpes y opiniones con los periodistas de Radio Firmat el día que le cuestionaron su irresponsabilidad por adicionar dieciocho minutos, surgió porque ellos eran unos desinformados. Todo el pueblo lo había visto a Aranda conversando en la mesa del club con los dirigentes que buscaban arreglar y ser beneficiados.  El lugar era imposible de esquivar, la mesa estaba contra la ventana, hasta Cleto estaba. “Nadie había ocultado nada, todos queríamos mostrar a nuestro muerto en el placar. Ellos no estuvieron y entonces pusieron el foco en el tiempo de descuento. Nunca entendieron que lo importante es competir y para eso hay que adicionar”, afirmó mirando a cada uno de los acompañantes.

Luego de su retiro se radicó en algún lugar de Europa y por esas cosas de las redes sociales alguien subió una foto donde se lo ve dirigiendo en los torneos internos del Fondo Monetario Internacional. Algunos funcionarios argentinos comentaron extra oficialmente que sus desempeños arbitrales originaron intereses imprevistos en los pagos que tuvo que afrontar Argentina .

Comentarios

Entradas populares de este blog

EL SECRETO DE CHUCHO (Cuento de fútbol)

NO LA VEMOS

EL PICHI Y EL VIEJO ROMA