ESAS PUERTAS DE BARRIO
Nadie a ciencia poco cierta y mucho menos por deseo de romper un mito, ha tratado de saber porque hay gente en esta ciudad que busca y encuentra puertas que conducen a la catarsis. Todas las puertas son un encuentro cuando uno las abre, pero estas lejos de ser consultorios operan a favor de los sentimientos. Una especie de revancha romántica contra la atmosfera de lucro. La puerta de los abrazos es sencilla, noble y fácil de encontrar en Carlos Casado. Para quien los necesite y a cualquier hora, se la podrá tocar y esperar algunos segundos para después ingresar. Con melodías desconocidas pero cautivantes alguien se acerca, mira a los ojos, abre sus brazos y respirando profundo abraza y abraza hasta que todo se afloje. Se puede estar el tiempo que necesite y se vuelve cuantas veces se necesite. La puerta del pasillo del desamor, es la que nadie quiere golpear. Los vecinos del Barrio La Patria reconocen que el movimiento más continuo por sus calles los lunes po...