HACEDOR DE RECUERDOS IMBORRABLES
Es uno de esos días, chocándonos como quiere la pandemia, a distancia y ahora también acongojados. Como acomodarse para recibir una noticia así, con quien poder desentrañar semejante mala jugada del destino. ¿A quién echarle la culpa? Ahora, en tiempos de pandemia y sin poder abrazarnos para llorar juntos esta noche. Justo él que las gambeteó todas hoy nos obliga a decir que se manchó la pelota, nos tenía escondida una injusta jugada final a pesar de todo nuestro amor. Como siempre se hizo dueño de la pelota a pesar de nuestro cariño y jugó como quiso, o mejor dicho como pudo o lo aconsejaron. Ahora que ya no aparecerá en los medios o en una cancha podremos hablar más fuerte que nunca en las próximas juntadas, porque es –junto a nuestros seres queridos que ya no están- el único Hacedor de recuerdos imborrables. Los de aquella adolescencia ochentosa que me hicieron parar en la silla de una colmada sede de Argentino contra los ingleses, o ese maravil...