NAVIDAD EN LA CIUDAD
Recién comienza la noche, todavía no hay registros claros de Papá Noel, según google anda por Costa Rica. Las calles comerciales han conseguido aplacar su sed de último mes, todo se ha cerrado antes, por suerte. Ya por la mañana el congestionamiento de changuitos en el súper a puro vino cerveza y garrapiñada, anunciaba que habría noche buena. El caminar solitario que llevo por una Firmat que parece estar en Paz, me habla de un suspiro que huele a cambio en el humor social. Más allá de los coletazos que ha dejado la crisis, la mano invisible del consumo interno da respiro y aparece por los negocios como un rayo peronizador. Música para nuestros oídos dice el emprendedor gastrónomico moviendo la cintura en un lunes nocturno que gastó al ritmo de Los Palmeras Junior y que dejó flaqueando los cuádriceps del símil Papá Noel de Santa Fe y Entre Ríos. Ya se apagó la tardecita y con ella se encendieron las brazas, los abrazos y las juntadas. Hago un corte transversal de la ciuda...