NO YO VENGO A PATEAR NOMÁS
(Firmat con otra mirada) El pibe tiene pintada la pilcha para jugar al fútbol, parece Gago en el Real Madrid. Está ahí solo, mezclando el azul con el blanco en modo Adidas. Está donde siempre se arman los picados del playón del ferrocarril, en las canchitas con poca luz y sin líneas (Pinten que no todo es fútbol 5) . Va y viene entre el piso blando, no llega a las áreas, donde está chirlo y el barro pedirá lavarropas si patinás. Andá a volver a casa si te pasa. Todos los días ahí mismo, los jugadores son relatores, los reproches por no sacarla cuando las papas queman están a la orden del día. Hoy no será así, la lluvia y la pandemia tirando el achique han dejado a los pibes en sus casas. A él no le importa, está metido en su mundo. La pelota entre sus pies, el tiro largo para un arco vacío y un par de gambetas con sabor a mareada siguen en continuado. La pilcha continúa intacta, da gusto verlo como no se embarra en el medio del lodo. Voy y vengo mientras corro por el Solís, el pibe re...